Artículo de revisión: Riesgo de atragantamiento del Baby-led weaning frente a la alimentación conven
- Mar 17, 2017
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Una de mis pasiones desde que empecé nutrición ha sido la nutrición pediátrica, así que hoy, por fin, os traigo un tema bastante novedoso.
Es un estudio de revisión hecho por mis maravillosas compañeras de carrera y yo.
Con este estudio tenemos por objetivo averiguar si el método Baby led Weaning puede producir un mayor riesgo de atragantamiento frente a los métodos convencionales.
Tradicionalmente, a los padres se les ha aconsejado seguir una alimentación con cuchara para sus hijos de alrededor de 6 meses, con una progresión de purés a trozos, hasta los 12 meses. Pero hay una alternativa, el método baby-led weaning.
RESUMEN
El método baby-led weaning (BLW) consiste en una alimentación complementaria guiada por el propio bebé, que permite que el lactante manipule los alimentos con sus manos y se los lleve a la boca. Con este tipo de método conseguimos que el bebé desarrolle y mejore la coordinación motora y la masticación.
Se hizo una revisión de diferentes artículos en una base de datos con el objetivo de verificar que el BLW no supone un mayor riesgo de atragantamientos frente la alimentación convencional.
Tras el estudio, se demostró que el riesgo de atragantamiento fue parecido. Los niños que siguieron el baby-led weaning tomaron la misma cantidad de energía que los que siguieron el método tradicional de alimentación, pero pareció ser que los BLW tomaron mayor cantidad de grasas y grasa saturadas; bajos niveles de hierro, zinc y vitamina B12, aunque sin diferencias significativas.
También se observó que las madres que practicaron este método con sus bebés tuvieron buenas experiencias, al igual que los profesionales de la salud, pero estos últimos no la recomendarían por la existente falta de información, tanto en actitud como en experiencia.
INTRODUCCIÓN
Tradicionalmente, a los padres se les ha aconsejados seguir una alimentación con cuchara para sus hijos de alrededor de 6 meses, con una progresión de purés a trozos, hasta los 12 meses. Pero hay una alternativa, el método baby-led weaning. En éste, los niños no utilizan cuchara, se alimentan ellos mismos de trozos de comida enteros, preferiblemente del menú diario de casa, debido a que han desarrollado suficientemente la función renal, digestiva y las habilidades motoras del habla (masticar y tragar). El BLW permite al niño tener un mayor control de la cantidad de alimento que ingiere, ya que están en los primeros meses de vida donde son lactantes.
Los medios de comunicación, las instituciones de sanidad pública y los profesionales de la salud han expresado su preocupación sobre el riesgo de atragantamiento, el déficit de hierro o la cantidad de alimento ingerida, y buscan describir el menú familiar ofrecido a los niños que seguían BLW y la alimentación tradicional con cuchara (TSF). Sin embargo, no hay suficientes evidencias para apoyar o rechazar esta alternativa de alimentación.
Se ha realizado un estudio de este tema debido a que el BLW se encuentra en auge. Cada vez hay más madres que se preguntan cuál de los tipos de alimentación es la más adecuada para sus hijos y si este nuevo método puede producir un mayor riesgo de atragantamiento. La hipótesis barajada en este estudio es que no existen diferencias entre el método BLW y la alimentación convencional en cuanto al riesgo de atragantamiento.
DISCUSIÓN
A la vista de los resultados obtenidos en los diferentes estudios, se puede afirmar que el BLW no produce mayor riesgo de atragantamiento que la alimentación convencional, como se expone en la hipótesis realizada.
Esta idea se puede verificar con los argumentos expuestos en los artículos. En uno de ellos afirma que los bebés que siguen el BLW presentan diferencias en cuanto al consumo de grasa y energía, entre otros, pero estas no son significativas.
Como se nombra en el otro artículo, tanto los profesionales de la salud como las madres de los niños que siguen el método de BLW, no se oponen a estas técnicas de alimentación pero los profesionales no la recomiendan por falta de evidencia científica en su eficacia. Si bien es cierto, los casos de asfixia que se han producido en este estudio han sido a causa de alimentos duros como la manzana cruda o alimentos en forma de monedas redondas tales como salchichas; y debido a que a esas edades aun no tienen un desarrollo total del reflejo del vómito hasta el año de vida.
Por tanto, los atragantamientos y los vómitos no son producidos directamente por el método de alimentación, sino que es causado por los alimentos, como la manzana. Por ello se desaconseja a los padres utilizar este tipo de comestibles en el BLW.
BIBLIOGRAFÍA
1 Belén Llorens, Saray López de Pablo, Lucía Martínez, Sara Muñoz, Patricia Ramo. Seminario 2 de epidemiología nutricional. 2017.
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3 Morison, B. J., Taylor, R. W., Haszard, J. J., Schramm, C. J., Erickson, L. W., Fangupo, L. J., ... & Heath, A. L. M. (2016). How different are baby-led weaning and conventional complementary feeding? A cross-sectional study of infants aged 6–8 months. BMJ open, 6(5), e010665.
4 Daniels, L., Heath, A. L. M., Williams, S. M., Cameron, S. L., Fleming, E. A., Taylor, B. J., ... & Taylor, R. W. (2015). Baby-Led Introduction to SolidS (BLISS) study: a randomised controlled trial of a baby-led approach to complementary feeding. BMC pediatrics, 15(1), 179.
¡Muchas gracias a todos por vuestra atención!
¡Y gracias a mis chicas por dejarme publicarlo!
Espero que os haya servido de ayuda
Para leer el artículo completo, mandarme correo a saramunozimartinez@gmail.com

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